El secuestro de las niñas es culpa del capitalismo por Fernando Ntutumu

Fernando Ntutumu Sanchis

Fernando Ntutumu Sanchis

La esclavitud es un mal que existió en el pasado, existe en el presente y, si no cambian las cosas, existirá en el futuro. La historia demuestra que el mecanismo de demanda-oferta capitalista lo fomenta; y todos somos partícipes aun sin ser conscientes de ello. Sé que es difícil no hacerlo en un mundo basado en tecnologías y productos que, de una forma u otra, hacen uso de mano de obra barata. No obstante, es importante llamar la atención sobre esto y dar un toque a la conciencia.


Por esto, considero que el secuestro de las niñas es culpa del capitalismo (y de nosotros como consumistas)
. Esta es la idea que yo defiendo coincidiendo con las campañas lanzadas a través de las redes sociales basadas en el lema “Real Men Don’t Buy Girls”. También políticos españoles como Pedro Zerolo

Pedro Zerolo

Pedro Zerolo

o la Coordinadora del Grupo Federal Afrosocialista, Consuelo Cruz

Arboleda, se han sumado a esta denuncia. Esta es una manifestación que obviamente yo respaldo pero que, sin embargo, me hubiera gustado más si se le hubiera aplicado una perspectiva más amplia, sustituyendo el eslogan por “Las personas de verdad no compran personas”, ampliando la denuncia a todo tipo de explotación. Si consumes, das pie al negocio.


Quiero resaltar en estas líneas hasta qué punto
la permisividad política y social lleva a que tratemos a otros como objetos. «La trata de personas trae a unas 40.000 personas a España al año» afirma El País en un artículo publicado a principios de este 2014. Esto es inadmisible. El neoliberal defensor del capitalismo dirá que “son ellas las que se venden en un contexto de libertad”; que son ellas/os las/os que deciden entrar en el mercado y venderse… ¡insultante! Y es insultante porque, como todos sabemos, estas son las menos, unas pocas, unas privilegiadas, una minoría. El resto son explotadas, maltratadas, comerciadas, tratadas como objetos (sexuales) al gusto de una panda de machos cobardes que han de pagar para saciar sus más bajos instintos. ¡Cobardes!


Así funciona ese tan apreciado capitalismo de los Smartphone (entre otros productos), el de
mano de obra explotada en talleres que mira hacia otro lado y no hace nada. Reportajes como los de Equipo de Investigación sobre la prostitución, lejos de mostrar una actividad basada en el principio de libertad, demuestran que en muchas ocasiones la prostitución es esclavitud encubierta a plena luz del día; esclavitud fomentada por el capitalismo y contra la que todos y todas, juntos, debemos luchar.


No es esto un ataque contra el capitalismo sino una llamada de atención, a ser conscientes de qué implica demandar ese tipo de servicios, qué consecuencias tiene considerar a alguien como un objeto y qué tipo de actividades delictivas fomenta. Yo, soy una
persona de verdad #RealHumansDon’tBuyHuman, ¿y tú?


Fernando Ntutumu Sanchis
( @ntutumu ). Politólogo. Miembro de la Secretaría de Integración del PSPV-PSOE; Coordinador Federal de los jóvenes afrosocialistas del PSOE y Coordinador afrosocialista del PSPV-PSOE y miembro de la Organización Sectorial de Participación y Diversidad.

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