En casa hablo castellano para molestar por Ignacio Paredero

Ignacio Paredero es miembro de la OSPD

Ignacio Paredero es miembro de la OSPD

Soy de Salamanca. No hablo catalán en la intimidad. En la intimidad, en mi casa, hablo castellano para molestar. Porque, evidentemente, hablas tu idioma natal para molestar a los demás, para provocarlos. Para no guardar la “cortesía”. Para ofender a Cataluña: ese tipo de cosas.

Un ejemplo de esto mismo es Gerard Piqué i Bernabeu, un futbolista catalán (y ya sospechoso de antiespañol) que habla catalán en su casa, en su Facebook, y da el pésame por un amigo fallecido en catalán, para molestar. En efecto: sin duda da ese pésame en su idioma natal en su casa, entre sus amigos, para molestar.

Hay algo profundamente estropeado en la mente de quien entiende que, en un momento de pésame, alguien decide utilizar su idioma natal y el de su amigo fallecido por fastidiar, por molestar a la mayoría castellanohablante. Alguien así esta enfermo de uniformidad derechista, de una visión conservadora y falsificada de la igualdad. De homogeneidad.

Porque la igualdad no supone que todos seamos exactamente iguales. La igualdad supone tengamos todas y todos poder similar, capacidad para hacer en la vida, más o menos, lo que deseemos. Que tengamos todas y todos, seamos como seamos, poder para alcanzar la felicidad sin imposiciones o limitaciones. Libertad positiva igualmente distribuida: una vida digna para todas y todos, en nuestra diversidad. Eso es la igualdad.

Para la derecha, la igualdad es uniformidad social. Para la derecha las personas no pueden salirse de un patrón muy cerrado, de cumplir con unas exigencias sociales rígidas. Estructuras de género rígidas, estructuras económicas rígidas, estructuras culturales rígidas. Si eres Español, tienes que ser hombre biológico, nacer en España, desear a las mujeres, votar a un partido de bien, hablar en castellano, tener fe e ir a la iglesia, sentirte español y gustarte  los toros. Así son los hombres de bien. Y los que se salen de ese modelo (de hecho la mayoría), los que no cumplimos esa uniformidad impuesta, somos anti españoles: ya lo dijo explícitamente Esperanza Aguirre. Los que están en contra de los toros son antiespañoles, y lo mismo para rojos, catalanes y maricones: la antiespaña.

En efecto. Es curioso como son precisamente los que se declaran “liberales”, a favor de la “libertad” (económica) por encima de todo, los que con más ahínco defienden la uniformidad social, la imposición de la minoría mayoritaria a las minorías en como tienen que hablar, pensar, amar, sentirse o lo que les tiene que gustar. Como exige, no una igualdad real y efectiva para poder vivir la vida con dignidad y libertad, sino una uniformidad, un sometimiento, una dominación basándonos en un modelo ideal, el suyo, al que los demás deben aspirar o trabajar para ser: el marica tiene que ser más macho. El inmigrante tiene que integrarse. La mujer tiene que trabajar y esforzarse el doble si quiere reconocimiento. El pobre debe vender su trabajo más barato si quiere prosperar. El catalán tiene que hablar castellano, incluso en su muro de FB para dar el pésame por un amigo fallecido. Así es la derecha.

No hablo catalán aunque más o menos lo entiendo, hablado y escrito. Pero viendo como se machacaba a Piqué, exigiéndole que fuera, sintiera o hablara de una determinada manera, no pude por menos de sentirme identificado, de sentir que era yo al que le decían “se más macho” o “si no te gustan los toros eres antiespañol”. Y de ahí viene la camiseta de la foto: de la disidencia. De negarme a ser lo que se me exige ser. Es por eso que hoy yo también hablo en casa catalán para molestar. La exigencia, la imposición que la derecha utiliza en todo siempre consigue, al final, la reacción opuesta a lo que pretenden.

Al final, lo del catalán no es un asunto de Castilla contra Cataluña. Es, en realidad, la eterna batalla entre de derechas y de izquierdas, de poderosos frente a minorías, de los que imponen en nombre de la libertad mientras impiden todo reconocimiento e igualdad final de la diversidad, de las minorías. El asunto es sencillo: ¿Más diversidad e igualdad real y efectiva para todas y todos o más uniformidad desde la dominación, desde la imposición de la minoría mayoritaria?  La batalla contra la diversidad, se olvida a menudo, es también la batalla entre derecha e izquierda, entre arriba y abajo, entre mayorías y minorías, entre ricos y pobres. No es algo nacionalista el que alguien pueda hablar su idioma. Es un asunto de decencia, de diversidad y de igualdad.

Ya lo dijo Zapatero una vez, durante la aprobación de la igualdad legal y el reconocimiento de una minoría: “Un país más decente es el país que no humilla a sus miembros. Un país que reconoce y acepta la diversidad en igualdad, el que no trata a sus ciudadanos de manera diferente en función de lo que hablan, aman, piensan o prefieren“.

Es la igualdad. Es siempre la igualdad

 

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14 respuestas a En casa hablo castellano para molestar por Ignacio Paredero

  1. Guiller!! dijo:

    Eres un acomplejado!!

  2. Joan Pardo dijo:

    Posiblemente el problema que tiene España en la actualidad con Catalunya seria menor con mas Españoles como tu,una abraçada

  3. Buen ensayo, felicitaciones.

  4. Núria dijo:

    En un estado donde conviven el gallego, el euskera, el bable, el aragonés, el occitano, el catalán y el castellano, parece mentira que aún se hable de lengua española y no de lenguas españolas. España es un país acomplejado, que nunca ha sido ni suficientemente inteligente, ni valiente para reconocerse a sí mismo como un estado de naciones, un país rico culturalmente.

  5. Gonçal dijo:

    Tu punto de vista me parece muy acertado. Pero, ¿qué entiendes concretamente por “derecha” i por “izquierda”? Porque este discurso homogeneizador, igualitarista y centralista es totalmente transversal y lo compran por completo tanto el PSOE como IU.

    Por otra parte, entre los partidos catalanes faborables a consultas secesionistas los hay sospechosos de ser de derechas… Otra vez la transversalidad.

    Y sobre Zapateto decir que fue un maestro de las palabras bonitas e incumplidas a lo que a Cataluña se refiere: aun recordamos el “Apoyaré el estatuto que salga del Parlamento de Cataluña”, estatuto que sabrás que posteriormente se recortó en buena medida.

    Así pués, yo diria que a lo que lengua y/o identidad se refiere, en España no hay un problema “de derechas”, sino un pensamiento único que abarca cualquier sigla política y que ahoga cualquier otro punto de vista bajo la amenaza de ser considerado un antiespañol, mal patriota o traidor. Y este es un problema estructural, de concepto de pais y/o de estado que tarde o temprano deverá rendir cuentas de su falta de calidad democrática.

    • jeppius dijo:

      Exacto,no veo yo tanta proximidad a “la derecha” en esa actitud como a un substrato común que comparten todos los partidos españoles y sus votantes, sean de derechas o de izquierdas. Más cercano a una voluntad inquisitorial, supremacista, contrarreformista que a nada más. Vestido de legalidad, de sentido común, de educación o de consenso social, pero en el fondo es eso por mucho que se quiera matizar. En eso se identifican. Un país que se forja con esos lazos está condenado, tarde o temprano, a romperse en mil pedazos, y los menos dolorosos serán los territoriales.
      Porque dar el pésame a alguien en tu lengua (y la de él) y que te respondan TODOS vomitando odio por no hacerlo en castellano es tan enfermizo que ya no admite ni disculpa, ni terapia, ni cura. Sólo la ruptura lo más elegante y amable que sea posible acordar, pero ruptura. Y que no tarde por el bien de todos.

    • Derecha es estar a favor de la homogeneidad social impuesta, en realidad a favor de la desigualdad social (unos grupos privilegiados imponen su visión a unos pocos) y también estar a favor de la desigualdad económica.

      Izquierda es estar a favor de la igualdad social (o sea, la diversidad, todos con similar poder independientemente de como seamos, sin imposiciones) y de la igualdad economica (similares recursos económicos, redistribución).

      Claro que es un problema de derechas. siempre que se plantea o se trata de imponer una uniformidad en como se piensa o siente, estamos ante una expresión de la derecha, del que cree que los demás tienen que ser como el.

      No es un tema de castilla o de cataluña. Es derecha o izquierda. Y si alguien de un partido de izquierdas dice que es de izquierdas imponer una visión única de como hemos de ser los ciudadanos de este estado, o de esta comunidad o de esta ciudad, es que esa persona, en ese aspecto es claramente de derechas.

      Sin diversidad, no hablamos de izquierda o, por lo menos, hablamos de izquierdas que en lo social no lo son: o sea, izquierdas autoritarias, izquierdas casi de derechas.

  6. carles colomer cotta dijo:

    Si se me permite (soy catalan e independentista desde los 12 años), hay una anècdota que viene a huevo para ilustrar tu escelente reflexion. En un viaje del matrimonio de Adolfo Suarez a casa de unos amigos catalanes, el entonces Presidente soltó la pregunta espontanea: “¿A los perros tambíen les hablais en catalan?”. Evidentemente, todo el mundo sabe que las mascotas i Dios hablan castellano (ironia). Esa es la raiz del problema, la dificultad de muchos españoles para en-ten-der “la diferencia”. Culpa del doblaje de películas, de que en los programas de educacion no se introdujera el estudio de otras culturas y lenguas del Estado, del electoralismo viciado de algunos partidos, de que los catalanes no hayamos sido capaces de hacer una buena pedagogía para justificarnos en el resto del Estado,… no lo sé. Lo que si debe tener claro todo el mundo és que ya es demasiado tarde para replantear Constituciones, tratos fiscales o el supuesto Senado territorial. Queremos ser independentientes y vamos a serlo porque no nos han dejado otro remedo. Volveremos a encontrarnos en aquel lugar que llaman “Libertad”.

    (Mil perdones por mis faltas de ortografía en castelano)

  7. Edarlinae dijo:

    Simplemente Gracias, por haber invertido tu tiempo regalando un escrito como este, didáctico y evidenciador de la realidad que mucha gente cierra los ojos para no ver.
    Predicar el respeto es el primer paso para el cambio y con gente que lo hace como tu, desde la cultura y la educación aún queda esperanza.
    Gracias.

  8. Karles dijo:

    Me alegro de ver que algunos castellanos saben entender y respetar a las otras culturas de la peninsula.
    Quisiera puntualizar que, si bien hay algo de cierto en lo de que el pensamiento de derechas nos lleva por el camino de la amargura (a la poblacion en general), tendriamos que recordar que no hay izquierdas en nuestro pais. Esta la derecha ultra (pp, ciu…) i la derecha normal (psoe, erc…) disfrazada de izquierda. Quizas algun dia hubo izquierda. Ya no.
    Moltes gracies per l’article. Espero poder seguir manteniendo los lazos con los hermanos peninsulares cuando, desde nuestra posicion de independencia, podamos rehacer nuestra colaboracion i reemprender nuestra amistad. Sera asi, no lo dudeis.
    Desde el poble iber, desde les arrels comunes, sabrem perdonar i demanarem ser perdonats. Tots hem comès moltes errades, en aquests ultims dos mil anys… però sempre hi ha una sortida no traumatica. Espero que sapiguem trobarla… entre tots,

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