Europa: una cuestión de voluntad

Mohammed Azahaf es Coordinador Federal del Grupo Árabe.

Mohammed Azahaf es Coordinador Federal del Grupo Árabe

En España tenemos un problema y es que nos gusta hablar mucho y hacer poco. Nos encanta hablar del respeto a los derechos humanos, de la riqueza de la diversidad, de la lucha contra la xenofobia y el racismo. El problema viene cuando queremos observar esa riqueza que encarna la diversidad y nos encontramos que es difícil verla en espacios donde se visibiliza de manera muy clara la igualdad.

Si nos fijamos en la mayor cadena de centros comerciales de España, observaremos que encontrar un africano/a y un/a afrodescendiente atendiéndole será una misión muy difícil  imposible y eso que según los medios y mucha gente de la calle, España está llena de “negritos”. Eso sí, vendiendo películas y música en el top manta, no en El Corte Ingles. Ahora pensemos en cualquier establecimiento o espacio de atención al público, un banco sería un buen ejemplo, encontrar una mujer con pañuelo en la cabeza atendiéndole será una misión imposible y eso que según los medios y la percepción ciudadana, España está lleno de” moras” con pañuelo. Esto en otros países de Europa no sucede.

España es Europa pero no nos comportamos como tal sino como extraterrestres a los cuales da tanto miedo la diversidad que intentan ocultarla en todos aquellos espacios que se pueda. En estos casos hemos de ser conscientes que ocultar y visibilizar dependerá de quienes ejercen los liderazgos y de la fuerza que tengan como tal.

Miremos a nuestro alrededor:

En Italia, el primer ministro Enrico Letta nombró a una mujer afro (Cecile Kyenge ) Ministra de Integración. Hay que ser valiente porque en los partidos políticos poca gente se atreve a algo así por mucho discurso que tengan. En Alemania más de 30 diputados del Bundestag son de origen extranjero. En Francia la Ministra portavoz del gobierno de Hollande y ministra de derechos de las mujeres – Najat Vallaud-Belkacem – es de origen marroquí. En Bélgica, Holanda, Reino Unido y más países podemos encontrar casos similares. Aquí en España seguimos hablando mucho sin hacer nada.

Muchas personas se cuestionan si el hecho de ser de origen extranjero es motivo suficiente como para ocupar un puesto de representante de la soberanía popular. De esa manera intentan desviar el foco de atención haciendo un reduccionismo y minusvalorando la capacidad de estas personas para desempeñar cargos. “El ciudadano de origen extranjero solo sirve para trabajar en el campo, poner cafés y limpiar casas” es un estereotipo frecuente y desafortunadamente muy interiorizado en un sector importante de la población.

Jean Monnet y Robert Schumann (padres de la Unión Europea) eran conscientes de que un liderazgo fuerte conlleva asumir con responsabilidad la lucha por igual de todas y cada una de las partes que se quieren liderar. Sabían que para tener una Europa que ejerciese un liderazgo mundial en el respeto de los Derechos Humanos y las libertades, erradicando así toda discriminación, se debía luchar con contundencia respetando a todos y cada uno de los miembros que habitaban en su territorio. Esta lucha será más propicia siempre y cuando en los espacios donde se debe ejercer, en este caso el Parlamento Europeo, se refleje la Diversidad europea de todos y cada uno de sus miembros. Tenemos un parlamento que refleja una diversidad de nacionalidades pero estas no reflejan la diversidad social de cada país; algo falla.

Si tomamos el ejemplo de España, vemos que nuestro país aporta 54 representantes al parlamento europeo http://www.europarl.europa.eu/meps/es/search.html?country=ES . Si de esta representación nos fijamos en la diferencia de género, observaremos una distribución aproximada del 60% hombres y 40% mujeres, cifra cercana a la realidad social de España que nos da el dato de 50% para cada uno de los dos.

Pero si vamos mas allá vemos altas cotas de “no representatividad” en lo referente a la diversidad social de nuestro país. Más de un 12% de la población de España es de origen extranjero. La suma de diversidad étnica, de orientación sexual, religiosa y cultural, supera el 20% de la población, pero esta no se ve representada en el Parlamento Europeo y ni tan si quiera en el Congreso de los Diputados y en el Senado, donde tan solo hay una mujer de origen colombiano.

Observando esto llegaríamos a la conclusión de que la responsabilidad es única y exclusivamente una cuestión de voluntad política. ¿Quieren los partidos políticos ser fiel reflejo de la sociedad?

El próximo 25 de mayo, España tiene la oportunidad de demostrar que cree en su diversidad y el PSOE, partido que ha sido punta de lanza en la lucha de derechos y contra la discriminación, deberá presentar una candidatura que no defraude. De no ser así será cómplice del auge de la xenofobia, el racismo, la homofobia y el populismo que existe en Europa.

Porque la Diversidad es el activo más importante en una sociedad y si no se ve representada en las instituciones haremos que Europa sea más propensa al odio y la discriminación. Es hora de los valientes.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Diversidad, Opinión, Participación, Personas y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Europa: una cuestión de voluntad

  1. Alfonso Guerrero dijo:

    Buen articulo que describe la realidad actual de nuestro pais España.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s