Ciudadanía y Diversidad por Ernesto Carrion Sablich

Ernesto Carrion Sablich

Ernesto Carrion Sablich

Inicio este artículo enviando un saludo fraterno a las y los compañeros socialistas de la Sectorial de Participación y Diversidad  de toda España. Ante todo felicitaros por el magnífico trabajo que están realizando encaminado a lograr la PLENA CIUDADANÍA de todos los residentes sin importar su origen, ni nacionalidad, si no el hecho concreto de compartir un objetivo común: el trabajar juntos por una sociedad mejor para nosotros y nuestras familias.

Desde la Secretaría de Ciudadanía y Diversidad del PSC  tenemos claro en que tipo de sociedad estamos viviendo. Una sociedad del siglo XXI caracterizada por ser plural, intercultural y mestiza. Una sociedad como en el caso de Cataluña donde el 18% de su población es inmigrante y donde se hablan, además del catalán y el castellano, 230 lenguas más y en dónde viven personas venidas de 174 países diferentes.

Vivimos en una sociedad en donde no existe “GENTE DE FUERA”, en donde el origen o nacionalidad de la persona ya no son el eje conductor de la dinámica social sino el hecho de residir tod@s en la misma sociedad. Por eso desde nuestra secretaría tenemos la responsabilidad de ofrecer espacios concretos de participación real y de canalizar y valorar toda la aportación de tipo social, cultural, económico, deportivo, científico y de experiencia de la vida que realizamos tod@s l@s que un día llegamos a continuar aqui nuestro proyecto de futuro.

La Secretaría de Ciudadanía y Diversidad del PSC la constituyen también dos sectoriales. La Sectorial de Inmigración e Integración y la Sectorial Nou Gresol – en dónde se encutran representados todos los diferente orígenes – consta de una Ejecutiva de 19 personas de 14 países distintos y un Comité Político de 31 personas de 19 países diferentes. Tod@s trabajando juntos, lo que nos ha permitido ser testigos de excepción de que lo más importante es el objetivo de trabajo común y en ningún caso el origen. Entiendo que es una necesidad real aprender a convivir en forma positiva. Convivir y no coexistir como en otros modelos sociales.

Valoramos la vinculación diaria al tejido asociativo, a su problemática a la posibilidad de colaborar, realizar el seguimiento y la solución de ésta en la medida que nos es posible. Es un trabajo arduo pero necesario e imprescindible para cumplir con los valores de izquierda de nuestro partido.

Estamos convencidos que nuestro trabajo debe reflejar valores concretos como: la defensa sin fisuras del Estado de Bienestar, de un sistema educativo público de la más alta calidad, un sistema sanitario público eficiente, una ley de dependencia ampliamente desarrollada y unos servicios públicos óptimos para toda la ciudadanía. Una sociedad con igualdad de oportunidades, etc.  Pero necesitamos, no solamente buenas ideas pues mucha gente tiene buenas ideas, si no que debemos de tener un verdadero compromiso con las ideas y nuestros valores.

Vivimos en un país democrático y es muy respetable la opinión del “Yo paso de la política”, pero no debemos olvidar nunca que la política no pasa nunca de nosotr@s. Toda decisión que se tome a nivel del Parlamento Europeo, a nivel Estatal, a nivel Atonómico y Municipal incidirá directamente en nuestra vida cotidiana, por lo que debemos participar y tenemos también la responsabilidad, hoy más que nunca, de reivindicar la ciudadanía activa y la mejor manera de hacerlo es haciendo escuchar nuestra opinión. Y recordando que como dice Xavier Amor “no hay mejor derecho a decidir que el que otorga un trabajo”.

“El fin no justifica nunca los medios, siempre serán los medios que utilicemos los que justificarán el fin”. Nelsón Mandela.

Ernesto Carrion Sablich es Coordinador de la Secretaría de Ciudadanía y Diversidad del PSC.

 

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Ahora la Diversidad por Miguel Ángel González Merino

Miguel Ángel González Merino es miembro de la OSPD

Miguel Ángel González Merino es miembro de la OSPD

Este fin de semana las y los socialistas celebramos el Congreso Extraordinario donde Pedro Sánchez, por mandato directo de la militancia, será nombrado Secretario General del PSOE. Muchas personas han escrito ya sobre este Congreso Extraordinario y se mira con lupa cada uno de los movimientos que se hacen por parte de un@s y otr@s para poder entrar en la nueva Comisión Ejecutiva Federal (CEF), que tendrá que ser votada por los delegados a este Congreso Extraordinario.

No lo tiene fácil Pedro Sánchez a la hora de conformar la nueva CEF. Imagino que las presiones que le llegarán de todos los confines del partido harán una locura conformar un equipo capaz de ilusionar, no sólo a la militancia, sino a la ciudadanía. Pero las presiones territoriales, que desde mi punto de vista hasta pudieran entenderse, pueden acabar y mermar lo decidido por la militancia el pasado día 13 de julio, convirtiendo en un espejismo la ilusión y el empuje que ha dado al partido un proceso tan democrático como el que vivimos hace apenas un par de semanas.

Por otro lado pienso que la integración en este Congreso es más que necesaria pero debe hacerse sin tener en cuenta la supuesta “cuota de poder” que los militantes dieron a los candidatos que se presentaron a la elección el pasado 13 de julio. Si se hace así, mal entenderían todos los afectados el mandato de la militancia. La integración debe hacerse en los dos sentidos y no sólo en el sentido del ganador.

En estas dos semanas he oído y leído muchas cosas pero me quedo con lo que han dicho algunas compañeras y compañeros: “se debería dejar hacer al compañero Pedro Sánchez una Ejecutiva libremente y sin tanta presión de los territorios”, pues necesitamos una Comisión Ejecutiva Federal que vaya más allá de la mediocridad en la acción política y que, día a día, trabajen con todos los actores sociales para de estar forma conformar una nueva mayoría de cara a las elecciones municipales y autonómicas del próximo año, donde nos jugamos el futuro inmediato del país.

Es por ello que, al desear que se confeccione una ejecutiva federal conforme al sentimiento de la militancia, el Secretario General debería dejar representados a todas las sensibilidades del partido en esa CEF, especialmente aquellas que por su importancia en la acción social son transversales en todo el partido, tanto a nivel federal, regional y provincial.

Estoy hablando de la diversidad. Sí, ya es hora de que tengamos nuestro espacio propio en la nueva Ejecutiva Federal y lo tendremos si es reconocida una secretaria a tal efecto. Es mucho el trabajo que se ha realizado a lo largo de todos estos años por todos los que hemos visto en el PSOE un partido comprometido con aquellas políticas que hacen la vida más fácil a aquellas minorías que, por tal condición, son más activas tanto en acción como en emisión.

El nuevo Secretario General tiene claro que hay que contar con la Diversidad en el partido y en el número especial que dedicamos a cada candidato, Pedro Sánchez respondía así a la pregunta ¿Cuál es tu compromiso específico para desarrollar el acuerdo que adoptamos en la Conferencia Política de incluir la diversidad en las listas electorales? (página 165 de las resoluciones):

Voy a cumplir los acuerdos de la Conferencia Política. Muchos partidos políticos en Europa, pero también en otras partes del mundo, están incorporando la diversidad social en sus Partidos; la ciudadanía debe reconocerse en los partidos que la representan, y España es diversa en todos los sentidos, esa es una gran fortaleza de nuestro país. Los órganos de gestión y dirección y también los ejecutivos deben contar con la presencia de esa “diversidad”.

Estamos trabajando de cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas; en muchos municipios españoles hay un alto número de ciudadanos de origen extranjero con derecho a voto, con problemáticas específicas a quien el PSOE debe dar respuesta. España se enriquece con sus aportaciones.  El PSOE es el partido que mejor y más les ha apoyado. Debemos profundizar en ese mutuo apoyo  incorporando, no solo sus demandas sino, sus liderazgos.

Estoy convencido de que las listas electorales deben incluir a personas de la diversidad (diversidad generacional, o las personas con discapacidad, o las personas LGTB), haremos un trabajo electoral específico con estos votantes: su inscripción en el censo correspondiente, propuestas electorales específicas, y profundizaremos para que comités electorales trabajen de manera específica estos aspectos.

Valiente respuesta la de Pedro Sánchez que le hizo granjearse múltiples apoyos y simpatías. Pero las palabras se las lleva el viento y es hora que, por fin, tengamos un Secretario General que cumpla con la diversidad y que vaya en la dirección que le ha hecho ganar esta votación a la Secretaría General del partido. No nos sirven recetas que no sirvieron en el pasado y que están más que caducas respecto a lo que la sociedad, hoy por hoy, está demandando. Es hora del PSOE: Ahora la DIVERSIDAD.

Miguel Ángel González Merino es miembro de la OSPD y fue Presidente de COGAM, Colectivo LGTB de Madrid.

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Esperando Suresnes por Ignacio Paredero

Ignacio Paredero.

Ignacio Paredero

¿Qué fue Suresnes? No soy experto y, por edad, no estuve allí. No sabría decir que fue lo que consagró Suresnes en el inconsciente colectivo como ese congreso, el congreso que consagró un cambio, que apostó por la valentía y por la innovación, el congreso en el que los socialistas volvimos del exilio, el congreso que marco el renacimiento en color fuego de fénix del partido socialista, el congreso que marcó la renovación de la veterana sangre roja de Llopis a la roja sangre joven de Felipe González.

No. No se mucho de Suresnes pero sí se que simboliza: justo lo que necesitamos ahora.

Cambio. Suresnes supuso un cambio profundo, en un momento histórico de transición. Supuso un paso adelante valiente, el cuestionamiento de inercias muy asentadas y de estructuras muy fosilizadas. Cuando todo cambia a tu alrededor, si no cambias te quedas fuera. Suresnes avecinaba el cambio de régimen que venía con la muerte de Franco y posicionó al partido como un actor en ese cambio. Hoy, vamos ya tarde, pues todo ha cambiado: Europa constriñe las opciones e impone políticas, el descrédito de las instituciones políticas es absoluto, el peso de los medios digitales es cada vez mayor, el modelo productivo español ha fracasado, nuestro sistema impositivo se ha vuelto desigual y fallido, la crisis energética y ecológica están a la vuelta de la esquina y los mercados siguen imponiendo su ley a los estados. Todo ha cambiado. Repetir el modelo de siempre, con las estrategias de siempre, no va a funcionar. Fue necesario cambiar y ahora de nuevo es necesario el cambio.

Renovación. Los “sevillanos” ganaron e impulsaron una renovación interna muy fuerte. Se hicieron con los entresijos del poder del partido y lo cambiaron por dentro. El PSOE de entonces era un partido anquilosado, marginalizado, acostumbrado a su papel secundario, mas fuera que dentro de España. Un partido preso de la gente que quería seguir. En la actualidad, estas mismas inercias están presentes dentro del partido. La red de intereses cruzados y de aparatos territoriales que pretenden mantenerse es, sin duda, uno de los principales obstáculos para que el PSOE renazca. Y si bien no se puede cambiar todo, ni sería deseable hacerlo, sería un error mantener las inercias de siempre y no apostar por miradas más globales, transversales, diversas. En su momento fue necesario cambiar los que estaban dentro, fue necesaria la renovación, interna y externa. Ahora vuelve a tocar.

Juventud. La juventud está sobrevalorada. Ser joven no te hace tener ideas mejores, ni ser más coherente, democrático o representar mejor a la gente. Hay jóvenes de 20 años que repiten argumentarios, apuñalan, mienten, malmeten, obedecen y despliegan cinismo mejor que adultos de 45: el joven viejo es un clásico. Pero dicho esto hay que entender que las generaciones nuevas tienen preocupaciones diferentes y conectan y representan a los suyos con más facilidad, sobre todo cuando estamos viviendo una fractura muy fuerte entre una generación humillada, sin oportunidades, calificada de “nini”, sin trabajo, estabilidad o futuro, una generación digital y las generaciones anteriores. Son los jóvenes los que tienden a tener más capacidad de cambio, de innovación y, sí, de desobediencia a sus mayores. En Suresnes fue necesaria una nueva generación que supo leer el cambio social que se había producido y hoy sucede otra vez. Es necesario que los jóvenes y los no tan jóvenes tomen la palabra porque son ellas y ellos los que pueden leer mejor y arriesgar más.

Democracia. Suresnes supuso un paso adelante hacia la democracia en España. Por supuesto, estamos hablando de un avance para su época y un avance sobre todo el clave externa, pero un avance, sin lugar a dudas. Este símbolo es también imprescindible ahora, en una sociedad y una nueva generación que está demandando participación. Si en su momento la democracia estaba simbolizada por una nueva constitución, ahora tenemos en lo externo la revisión constitucional o proceso constituyente y en lo interno, la consagración de las primarias y la elección del secretario general de manera directa por la militancia. Otra de las asignaturas pendientes es la integración de los mejores, de la pluralidad, de la diversidad, desterrando la obediencia al líder frente a la innovación y el pensamiento creativo, pensamientos que prosperan cuando no hay miedo a disentir. Si queremos innovar, si queremos ser plurales, diversos y apostar por la creatividad, por la novedad, no tenemos que parecerlo, tenemos que serlo. Tanto entonces como ahora, la democracia es sinónimo de ilusión y participación. Ahora, toca más democracia a nivel interno.

Ilusión. El cambio, la renovación y la juventud que supuso Suresnes, conectando con la calle y con el sentir actualizado de la población, generó entre la militancia y entre la población, anhelo de un cambio similar en el país. El nuevo discurso y la imagen de coherencia entre el discurso y la acción política, la demanda y los hechos, generó credibilidad, esperanza de un cambio posible y por todo ello, ilusión. Fue esa ilusión en un proyecto de cambio social creíble adaptado al momento histórico lo que, años después, nos llevó a los 202 diputados. Transmitir ilusión con el cambio y la renovación fue positivo entonces y ahora es imprescindible. Ya vamos por detrás en la carrera frente a otros que ya han asumido esa bandera.

¿Que es lo que desearía ver en el próximo Congreso Extraordinario? Desearía ver Cambio, Renovación, Juventud, Democracia e Ilusión. Desearía ver otro Suresnes.

No creo que la unidad sin liderazgo sea lo que nos llevará a recuperar nuestro espacio. No creo en el prietas las filas, el refuerzo de las estructuras o la obediencia. No creo en el cambiarlo todo para mantenerlo todo igual.

Tenemos una oportunidad más, casi la última, si no es ya tarde. Tenemos una oportunidad para saber leer lo que se nos demanda: credibilidad, cambio, ilusión, esperanza, coherencia, renovación. Se nos grita ya que digamos lo que hacemos y que hagamos lo que decimos. Que hablemos en el idioma de la gente. Que cambiemos lo que haya que cambiar. Que nos enfrentemos a los poderosos. Que abandonemos todo aquello que nos ha hecho parecer lo que no somos. Que seamos esperanza e ilusión.

Tenemos una oportunidad más.

Estoy esperando Suresnes.

Ignacio Paredero es miembro de la OSPD

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Una obsesión por el ombligo por Ignacio Paredero

Ignacio Paredero Huerta es miembro de la OSPD

Ignacio Paredero Huerta es miembro de la OSPD

El PSOE es un partido de gobierno centenario. Durante treinta años, ser candidato por el PSOE, ser candidato de un partido con una historia, con una tradición, con una gestión, con claros avances en derechos económicos y sociales, suponía un aval de credibilidad tan notable, tan fuerte, que no importaba tanto quién defendiese los valores del socialismo, su credibilidad o incluso su coherencia con dichos valores. No importaba: el efecto del sistema electoral, de la estructura institucional y de esa credibilidad acumulada, garantizaba ser, como poco, el segundo partido, la oposición.

Y comenzamos a mirarnos el ombligo. Si no importaba tanto quién elegíamos, si no importaban tanto las propuestas, si no importaba tanto, ojo, atender a las demandas de la ciudadanía, entonces lo que importaba era la batalla interna. ¿Para qué íbamos a elegir a alguien con empatía y comunicación? ¿Era necesario, acaso, atender a lo que nos exigía la calle? ¿Teníamos que rodearnos de los mejores o, por el contrario, necesitábamos simplemente gente que dijese que si, que apoyase con lealtad férrea todo lo que dijésemos? ¿que importaba más, el partido, el aparato o la sociedad, la ciudadanía?

¿Que importaba más, nuestro ombligo o escuchar a la calle?

Nuestro ombligo, por supuesto. La fontanería. La maniobra. El sumar suficientes apoyos dentro, el equilibrar a las familias, el repartir los pesos y papeles. El estar cerca del secretario de organización. El lograr ser califa en lugar del califa. El no mojarse, con nadie. El no hacer ruido. El poner una vela a Satanás y otra a Belcebú. El decir que si, aunque supiésemos que no. Fontanería frente a liderazgo.

Esta cultura política, esta forma de entender el partido, contaminó de raíz el alma brillante del PSOE. El ombligo se convirtió en una obsesión y luego nos devoró. Nos perdimos dentro, pensamos que todo estaba dado, que los votos eran propiedad nuestra en vez de un préstamo, que eran una herencia en vez de un depósito. Nos olvidamos que los votos se ganan con ilusión y credibilidad, que se mantienen cuando representas a la calle. Que nadie, por ganar un congreso interno y tener unas siglas, merece ser votado. Reducimos democracia interna mientras reducíamos democracia fuera. Hacíamos lo que pensábamos mejor para la ciudadanía sin escuchar a la ciudadanía. Pusimos a los obedientes a los que decían que sí, para votar lo que nos decían que sí. Pusimos a los que sabían pensar como nosotros. E hicimos lo que se nos mandó desde Europa, desde Alemania, desde los mercados, hicimos lo que nos dejaron hacer.

Y decepcionamos a la gente.

Esta es la lección capital que todavía algunos no han aprendido. Los que mandan son los ciudadanos, no las siglas. Las estructuras políticas, incluso los partidos centenarios, son mudables, cambiables. No son imprescindibles. No somos imprescindibles.

Aunque representamos mucho de lo mejor que ha dado la política en este país, nuestro crédito se ha agotado, se ha agotado con la crisis, si, pero también con una ciudadanía nueva, con unos jóvenes que no leen prensa en papel, que no aceptan los mensajes cocinados, que no tragan con decisiones de las que no han formado parte y que están acostumbradas a debatir y discutir todo, en twitter, en Facebook, en los comentarios de los digitales. Gente que no manda una carta al director, porque para ellos participar es lo que hacen todos los días en sus móviles.

Ésta es una de las lecciones: la gente, mucha gente, se ha cansado de unas instituciones que no les dan respuesta, de unos partidos que no les escuchan. Se han cansado de unos medios en los que no pueden participar. Se han cansado de ser espectadores pasivos de una crisis y quieren que se escuche su voz, que se cambie la situación, que se aumente la democracia y la participación. Que dejemos de mirarnos el ombligo.

Esta es sin duda una de las claves. Más democracia. Tenemos que ser creíbles, tenemos que representar a la ciudadanía, tenemos que escucharla y organizar mecanismos para que las decisiones se tomen de manera más legítima, mas democrática, más participativa. Tenemos que comunicar y conectar mejor, tenemos que ser mejores. Tenemos que escuchar a la calle, obsesionarnos con la calle, hablar a la calle, representar a la calle. Tenemos que apostar en fin, por más democracia.

Y por menos ombligos.

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El tablero de juego ha cambiado: el fin de los privilegios por Fernando Ntutumu Sanchis.

Fernando Ntutumu Sanchis

Fernando Ntutumu Sanchis

Se ha de producir una transición de régimen, ya que el tablero de juego ha cambiado.

En una época de incertidumbre, de cambios constantes y terremotos políticos, algunos se atreven (nos atrevemos) a tratar de leer la realidad.Que el PSOE se encuentra en una situación de decadencia (que no tiene porque ser irreversible) en todos los sentidos es algo que veíamos desde hace bastante tiempo –demasiado tiempo diría yo. Que en España había una corriente muy grande -por no decir mayoritaria- de indignados e indignadas, también era algo evidente. La sorpresa ha sido que de la indignación se haya transitado a la acción, ya que no siempre sucede así. España lleva desde 2011 indignada y levantando el puño para golpear la mesa. En 2014, en concreto el 25 de mayo de 2014, el puño ha contactado con la mesa y ha sacudido todo lo que había encima: privilegios. Esta es mi lectura.

El Roto

El Roto


El rey abdicaba en su hijo Felipe VI. Estoy convencido de que en estos momentos Juan Carlos se arrepentirá de no haberlo hecho antes, ya que ha ido a hacerlo en el momento en el que la ventana de oportunidad para la III República, tras el resultado de Podemos e Izquierda Unida en las elecciones europeas, es más evidente. 
Juan Carlos ha abdicado en el momento en el que se está produciendo un claro auge de la indignación y de fe en las posibilidades de cambio. ¿Por qué no lo haría antes, cuando lo teníamos todo bajo control? -se preguntará.


“Se está llevando a cabo una revolución moderna que busca el fin de los privilegios. El fin de los privilegios políticos”.

Cuando leo las noticias, escucho a gente indignada y me escucho a mí mismo, no puedo evitar hacer una comparación con lo que sucedió en la Revolución Francesa. Durante dicha revolución y durante las revoluciones liberales que lo siguieron, más allá del establecimiento de unas ideas liberales de derechos y libertades, se produjo un cambio cualitativo: el fin de los privilegios.

2014-06-06 12.55.19

Destaco la palabra fin porque sería incoherente hablar de un fin absoluto de los privilegios cuando precisamente mi lectura del asunto es que hoy en día, en España, se está llevando a cabo una revolución moderna que busca eso mismo: el fin de los privilegios. Hoy en día no se habla del fin de los privilegios de la nobleza, sino del fin de los privilegios políticos. Esa es, en mi opinión, la variable explicativa fundamental al espectacular crecimiento de Podemos. Vieja política versus nueva política; nobleza privilegiada versus burguesía; la casta (minoría incluso dentro de los políticos) frente al pueblo (mayoría incluso dentro de los políticos).


El apoyo electoral a Podemos no sólo lanza un 
mensaje de “queremos un paso a la izquierda”, ya que, de ser así, habrían apoyado a la izquierda tradicional representada en IU. También lanza el mensaje de la necesidad de dar un paso hacia abajo, hacia la realidad diaria de sus ciudadanos. Me explico: se percibe a los políticos y a la casta política subida en una especie de plataforma bastante por encima del nivel de la calle. Y eso indigna. Indignan, no sólo los recortes sino también los privilegios.


“Indignan, no sólo los recortes sino también los privilegios. El Partido Socialista ha de dar un giro a la izquierda, pero, si se queda en sólo eso, será insuficiente”.

En el proceso constituyente imprescindible para la supervivencia de los partidos políticos como el PSOE, en mi opinión se ha de tener muy en cuenta esta lectura que aquí hago. Muchos critican que el Partido Socialista ha de dar un giro a la izquierda, pero eso sería insuficiente. La grandísima mayoría de los afiliados al partido, así como de los simpatizantes e incluso votantes del mismo, son incuestionablemente de izquierdas. El problema no son estos, sino la casta.

2014-06-06 12.55.47

Cuando hablo de casta no me refiero a todos los altos cargos del partido. No todos lo son. Me refiero, por el contrario, a todos esos cargos que hacen uso de los privilegios que un sistema de valores y leyes caducas permiten a los políticos -léase unas condiciones de jubilación extraordinarias, nivel de vida muy por encima de lo verdaderamente necesario, protección ante la Justicia, monarquía parlamentaria como forma de gobierno, etc.post fernando1


En conclusión: se ha de producir una transición de régimen, ya que 
el tablero de juego ha cambiado; se  ha introducido una nueva dimensión política que se sitúa, no sólo en el eje izquierda-derecha, sino también en el de arriba-abajo (privilegiados-no privilegiados). Esta transición que se demanda no significa que la gente ahora sea más de izquierdas (aunque habrá que esperar a la actualización de los datos del CIS). El cambio cualitativo es que la gente, sea de izquierdas o de derechas, no está dispuesta a tolerar privilegios durante más tiempo. Privilegiosde unos pocos incluso entre los que practicamos la política pero, al fin y al cabo, privilegios.


Fernando Ntutumu Sanchis
(@ntutumu) es politólogo y coordinador del Grupo Afro Socialista del PSPV-PSOE. Miembro de la OSPD y de la Secretaría de Integración del PSPV-PSOE.

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Igualdad Real por Herman Novotny

El pasado 2 de junio el actual Jefe del Estado español abdicó a favor de su heredero el Príncipe de Asturias de acuerdo con lo establecido en nuestra Constitución. Este hecho ha generado múltiples reacciones lógicas en un país con un amplio espectro político, más abierto que nunca después de las pasadas elecciones al Parlamento Europeo. La reacción de las fuerzas mayoritarias, Partido Popular y Partido Socialista Obrero Español han sido continuistas con su apoyo a la monarquía mientras otras fuerzas no tan minoritarias y emergentes han manifestado la necesidad de someter a un referéndum la continuidad de la Monarquía a favor de la República y por tanto de un sistema democrático de elección del Jefe del Estado. Hasta aquí nada nuevo bajo el sol del Reino de España. La próxima semana se someterá a votación  la Ley Orgánica de sucesión de la Monarquía que cuenta ya con el apoyo declarado del PP, PSOE y UPyD por lo cual todo hace esperar su aprobación.

Como es sabido en su última conferencia política el PSOE de nuevo aprobó el apoyo  a la Monarquía y  dejó en la cuneta a la República. Sin embargo, si la institución monárquica no está en cuestión dentro del PSOE lo que sí debe estar es su carácter machista tal y como se contempla en el artículo 51.1 de la Constitución que da preferencia al varón frente a la mujer en la sucesión a la Corona lo que choca frontalmente con la lucha por la igualdad de género que ha caracterizado al PSOE donde en la primera legislatura del presidente José Luis Rodriguez Zapatero se reformó la Ley Orgánica de Régimen Electoral con el fin de que hubiera mayor proporcionalidad de sexos en las candidaturas y también se aprobó una Ley Orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres que promueve medidas en todos los ámbitos sociales, laborales y culturales con el legítimo fin de alcanzar la lógica igualdad por casi todos deseada, ya que no hay que olvidar que el PP interpuso, sin éxito, recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional. La igualdad de género, dentro del PSOE, ocupa un lugar de paridad dentro de su organización, con una Secretaría que viene desarrollando un trabajo incansable por consolidar y normalizar dentro del partido la igualdad de género con medidas ya totalmente asumidas, como las listas cremallera y con un trabajo lleno de iniciativas y denuncias ante el olvido de las políticas de igualdad que está llevando a cabo el gobierno del Partido Popular. Hay que destacar que en la Conferencia  política del PSOE celebrada el pasado mes de noviembre se asumieron, y así aparece en la resolución política, diversas acciones encaminadas a alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres sin demora, ya que tal y como aparece textualmente en la página 47 de la resolución política: “Aplazar el impulso en este terreno equivale a retroceder, porque no pueden dejar de perseguirse, siquiera momentáneamente, los objetivos para una igualdad real y efectiva, sin arriesgarse a retrocesos que nos costará décadas corregir y que ponen en peligro el bienestar social y el desarrollo democrático y económico de las próximas generaciones.

A lo largo de los últimos años el PSOE ha venido reclamando insistentemente, con la rotunda oposición e inmovilismo del PP, la necesidad de abordar la reforma de una Constitución que ha sido útil para la consolidación de la democracia y la modernización de España pero que debe adaptarse a nuevos consensos generacionales para dar respuesta a las actuales necesidades de todos los españoles y a los retos que como país tenemos. En este sentido también los socialistas marcaron su hoja de ruta en la conferencia política y así se recoge en la Resolución política la necesidad de adaptar a los nuevos logros sociales de la igual a la propio Institución de la corona proponiendo lo siguiente en su página 618 la cual cito textualmente: “Resulta necesario modificar la Constitución (art. 57.1 CE) para eliminar la preferencia del varón sobre la mujer en la sucesión a la Corona por suponer una discriminación por razón de sexo, salvaguardando expresamente los derechos sucesorios del actual Príncipe de Asturias. En coherencia con esta reforma, sería conveniente que la terminología de la CE acogiera también el género femenino en sus referencias al Rey y al Príncipe, haciéndolas extensivas a la Reina o a la Princesa. Es necesario también elaborar la Ley Orgánica a que se refiere el artículo 57.5CE que ha de regular la abdicación y renuncia así como cualquier duda de hecho o de derecho en relación con el orden de sucesión, así como una que aborde la definición precisa del estatuto jurídico del Príncipe de Asturias”.

Por todo ello, la hoja de ruta del PSOE en cuanto a la igualdad está claramente marcada en su ideología, en su tradición, en su manera ser, en sus estatutos y en la Resolución de su conferencia política, por tanto obviar la igualdad de género en la sucesión a la Corona supondría una “alta traición” a la defensa de la igualdad que ha venido llevando el PSOE, no olvidemos que  el centro de la campaña para las Europeas fue la igualdad entre hombres y mujeres y el que los diputados y diputadas, senadores y senadoras votasen a favor de una Ley Orgánica que da preferencia al varón frente a la mujer en el acceso a la Jefatura del Estado y que a todos los efectos constituye una discriminación dentro de los posibles beneficiarios, dado lo limitado del número de candidatos y candidatas sería un fracaso. Hay que tener sentido de Estado pero también sentido de la justicia. No hay igualdad sin libertad, ni libertad sin igualdad. En un momento histórico y trascendental como éste, no se puede volver a obviar de nuevo a las mujeres tal y como se hizo en el año 1978 apartando esta cuestión de la agenda política. Se debe dar libertad de voto a los senadores y senadoras, diputados y diputadas para que voten de acuerdo con respeto a un derecho humano fundamental como es la  la igualdad y la igual dignidad de las personas con independencia de su género para acceder a cualquier puesto público o privado.  Por todo esto no nos ha de extrañar que en las votaciones de la semana que viene muchos y muchas socialistas voten en conciencia por la IGUALDAD REAL.

Herman Novotny es miembro del Comité Coordinador de la OSPD del PSM.

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Una oportunidad decisiva por Mariano Moreno

Mariano Moreno es Coordinador Federal de la Organización Sectorial de Participación y Diversidad

Mariano Moreno es Coordinador Federal de la Organización Sectorial de Participación y Diversidad

Es momento de cambios. El cambio social es una realidad. El cambio político también. El cambio constitucional vendrá más pronto que tarde. Algunos en la Conferencia Política defendimos un cambio profundo en el PSOE: en sus estructuras, en sus procedimientos democráticos, en sus posiciones ideológicas. Defendimos ese cambio porque el PSOE se tenía que actualizar, porque no funcionábamos bien, porque no conectábamos con la ciudadanía, porque la ciudadanía nos demandaba un cambio, porque estamos alejados de la realidad. Sin embargo, ese cambio se produjo sólo de forma limitada. Hoy tenemos más razones que en aquella ocasión para cambiar profundamente, nos lo piden los militantes y nos lo pide la ciudadanía; el tiempo se agota. Es el tiempo de la participación real y efectiva.

Cambios en el Partido.

Los resultados de la elecciones europeas han mandado un mensaje contundente a muchos partidos políticos, entre los que está el nuestro. El Secretario General del PSOE ha interpretado en un determinado sentido los mismos y ha asumido toda la responsabilidad, convocando Congreso Extraordinario. A partir de ese anuncio el debate post-electoral, en el Partido,  se ha reducido a quién va a ostentar la secretaria general del PSOE;  somos pocos los que estamos hablando sobre cómo hay que cambiar las agrupaciones, sobre cómo impulsar nuestra  presencia en los colectivos sociales emergentes y en otros ámbitos como el universitario o el de la cultura, de cómo impulsar la participación permanente que demandan los afiliados y la ciudadanía en las decisiones que se toman (incluidas consultas en temas importantes), de cómo ser transparentes en la toma de decisiones y en la gestión económica, de cómo limitar los mandatos de nuestros cargos y cómo controlar su gestión política…

Por fin ha llegado “un militante un voto” para la elección de la persona que ostente la Secretaría General (cuestión que no salió adelante por el voto en contra de la mayoría de los delegados y delegadas en el anterior Congreso, y que nosotros sí defendimos, y que si se incluyó la reflexión sobre este procedimiento por parte de esta Ejecutiva Federal en la ponencia de la Conferencia Política); ahora lo que toca elegir es la persona que encarne el liderazgo del Partido, no estamos eligiendo quien será nuestro candidato o candidata a la Presidencia del Gobierno, eso llegará también con una primarias abiertas a la ciudadanía.  El Congreso que se ha convocado permitirá solucionar parte del problema de liderazgo que se ha planteado. Pero eso no es suficiente. Tenemos que llegar al fondo de los problemas que tiene el PSOE. Este Congreso no debatirá sobre cómo debe ser la nueva Ejecutiva que se elegirá, no vale ya el modelo que llevamos eligiendo desde hace lustros, hay que cambiarlo. Ni tampoco de cómo tenemos que reconvertir las agrupaciones hacia otras formas mucho más conectadas con el activismo de la ciudadanía, o de cómo cambiar de abajo hacia arriba las renovaciones congresuales, o cómo organizar consultas vinculantes entre la militancia o cómo pedir opinión a la ciudadanía… Nada de eso, estamos confiando en que el liderazgo de una sola persona resuelva todos nuestros problemas. Y esto no es suficiente para los retos que debemos afrontar como sociedad y como partido.

El último resultado electoral no es sólo responsabilidad de la actual dirección federal del PSOE. También existe cierta responsabilidad en las direcciones regionales y demás estructuras territoriales y sectoriales; y es por eso que el análisis y la solución debe ser de conjunto y yendo al fondo de los problemas. Necesitamos que esta renovación se extienda a todos los ámbitos territoriales.

Cambio Constitucional.

Hace dos días conocíamos la abdicación del Rey. De nuevo el poder político legítimo en las Cortes Generales no ha sido capaz de aprobar en décadas una Ley de Sucesión, ahora toca hacerlo de prisa y corriendo; tampoco ha sido capaz de modificar la Constitución para incorporar el principio de igualdad entre hombres y mujeres en la sucesión. Y desde mi punto de vista, el Partido no ha realizado un debate serio y profundo sobre si el régimen político español debe cambiar o no, porque es verdad que salvo el consenso constitucional, nuestro Partido tiene una tradición republicana y también un sentimiento republicano de su militancia. El PSOE en el actual marco constitucional debe facilitar la solución para la sustitución del Rey por la abdicación de Juan Carlos I;  pero también tiene que ver si incorpora en las posibles modificaciones constitucionales la forma del régimen político del Estado. Esto no es un debate que se pueda resolver en días, y menos ahora.

Nuestro Partido sí que debatió, en la Conferencia Política, profundamente otros temas y otros problemas que tiene nuestro país, planteando soluciones a los mismos. Muchas de las propuestas necesitaban de un cambio constitucional, es hora de que los partidos políticos acuerden un proceso de cambio constitucional; proceso que llevará muchos meses y que deberá contar con el apoyo mayoritario de la ciudadanía española y eso se hace con una reforma en profundidad de la Constitución y por lo tanto de su ratificación en referéndum.

Si queremos que el PSOE sea el que lidere este proceso de cambio, primero necesita hacer cambios profundos en el Partido; podemos hacerlo, hay que hacerlo con calma, pero no hay tiempo que perder.

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